jueves, 15 de febrero de 2007

LABALALAIKA


La “bala” Laika que fue enviada al espacio, sobrevive en Marte y me canta canciones tristes. Porqués y cómos, se me escapan, quizá tuviera ascendencia Argentina,... El caso es que la muy perra, que está viajada, sabe dónde me escuece, me desespera y duele. Sabe como me gusta el tango. Y, precisamente... En este caso, un tango de don Enrique Santos Discépolo (música y letra). GUAU! La perrita, muy soviética, entona sus aullidos y lamentos desde la estratosfera, ladrando me recuerda:


...Cuando la suerte qu' es grela,
fayando y fayando
te largue parao;
cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao;
cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer secándose al sol;
cuando rajés los tamangos
buscando ese mango que te haga morfar...
la indiferencia del mundo
-que es sordo y es mudo-
recién sentirás.
Verás que todo el mentira,
verás que nada es amor,
que al mundo nada le importa...
¡Yira!... ¡Yira!...
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.
Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás,
buscando un pecho fraterno
para morir abrazao...
Cuando te dejen tirao
después de cinchar
lo mismo que a mí.
Cuando manyés que a tu lado
se prueban la ropa
que vas a dejar...
Te acordarás de este otario
que un día, cansado,
¡se puso a ladrar!

Y me subo a mi mesa y aulló uniéndome a sus ladridos:
–mmme te quiebre la vida,...mmm, Yira. ¡Yira! Mm... ...ayuda... ni un favooor.

Mientras la perra Laika me pone en orbita y el maestro Discépolo me traza el rumbo... –Agarrado y con sentimiento me lo bailaría. ¡Qué coño! –Bailo con el perchero tangándolo con ladridos y grillos. Unos pasos, unas piruetas y aulló.
Una cosa me ha quedado demostrada y voy a hacer una afirmación categórica:
–En el planeta Marte hay agua y vida inteligente–. Chispum! Ya lo he soltado. Laika y sus babas rebosándole por el casco-pecera son la confirmación, y me pregunto si también, ¿la esperanza de mi locura?

–Y es que a veces... “Cuando vemos solamente lo que esperamos ver ... vemos el contenido de nuestra propia mente y pasamos por alto lo que realmente tenemos ante nuestros ojos” –sentencia Laika.
–¿Y eso? ¿De dónde has sacado eso? –le digo, agarra’o, bailando a mi perchero y mirando a su planeta.
–De Takashi Matsuoka.
–¿Quién es ese? O ha sido un ladrido?? –Pregunto en mi última pirueta-pose, sujetando los abrigos que caen...
–Qué importa. El caso es que puedo lamerme el hocico con el casco que creo llevar. También lamo mis partes intimas, –lo dice sin sonrojarse la muy perra. –y puedo comer... Y roer huesos... Y sobrevivo. Mordiendo,... Y, ya ves.
–Pero...(¿?)
–Mañana te canto otra. Ahora, largo que muerdo. ¡Yira!... ¡Yira!...
–Retruecanos!! –Me retiro de la ventana. Dejo de mirar a Marte... Y te amo.

Abrazando a la mujer que quiero, aunque no sepa bailar el tango.
...A ella le gusta el instrumento, la balalaica; Y yo soy ciego.

No hay comentarios: