martes, 27 de marzo de 2007

BUENDÍA

En su ochenta cumpleaños...


Algunos me lo quieren MATAR...

Buendía es mi familia de Macondo, lugar al cual no acudo ni siquiera en Navidad, por lo menos desde hace cien años,... Un lugar de mi adolescencia tardía, cuando superé la rebeldía contra los maestros que no querían cultivar mi mente, más bien injertarme su pensamiento único; Y dejose aconsejar, mi rebelde incultura, por amigos y admirados personajes que me persuadieron para leer el maravilloso libro del grandemente humilde don Gabriel García Márquez; Y tras tres intentos sin pasar de las 40, las 60 y hasta de las 100 primeras páginas, por fin pude viajar a ese mundo extraordinario y relacionarme con mi familia... Buendía. Que digo buen día: ¡Gran día! El que descubrí a este maestro de las letras y sus cien años de soledad...

Hoy leo en la prensa que lo homenajean y suben a los altares de dónde el mismo se baja cada vez que lo resuben, quejándose de las alturas y de los achaques de su edad. Le apuntan a premio Cervantes de las letras hispanas del siglo. No he conseguido saber si del XX (veinte) o del presente XXI (veintiuno)... Y yo modestamente opino que este tipo y su bigote no merecen tal merito,... Misérrimo. De hecho, creo que deberían instituir un premio superior al Cervantes, al Planeta, a miss Universo o al Novel... Y lo denominaría “los GARCÍAMARQUEZ” Plus de las letras y las lenguas. A él no le pueden premiar más, no. Que esté vivo y siga su ritmo y nos premie con sus cuentos y cuente,... García Márquez es un premio en si mismo. Por escribir tan bonito y por pasar de las instituciones normativas, olvidarse bes y uves, haches, jotas, ges y demás molestias. Por necesitar traductores-correctores de su idioma al nuestro. Por eso y por sus modestos bigotes que nunca he visto (personalmente) venderse a los marketings que sus libros pudieran producirle; Vértigos y exaltaciones que a otros les ha llevado al mediocreismo. A él no. Sigue artesano de periodismos aprendidos en periodicuchos, en los tiempos en que en su Colombia y sus continentes era harto complicado liberar el espíritu sin molestar a algunos,...
Ahora admirado, sin decir nada nuevo sobre el mito, sólo recomendando cualquiera de sus escritos,... Transcribo un párrafo definitorio:


“Yo no había vuelto leer este relato desde hace quince años. Me parece bastante digno para ser publicado, pero no acabo de comprender la utilidad de esta publicación. Si ahora se imprime en forma de libro es porque dije sí sin pensarlo muy bien, y no soy hombre con dos palabras. Me deprime la idea de que a los editores no les interese tanto el mérito de los textos como el nombre con que está firmado, que muy a mi pesar es el mismo de un escritor de moda. Por fortuna, hay libros que no son de quien los escribe sino de quien los sufre, y este es uno de ellos”

G. G. M. RELATO DE UN NAUFRAGO. 1970.

1 comentario:

Fallarás dijo...

Me alegro mucho de que hayas quitado tu foto borrosa. Me marea mucho. Beso.